Sitios abandonados
O, dicho de una manera misantrópicamente cariñosa, lugares donde no molesta nadie.

Lo encontré mientras trasteaba por del.icio.us, como todas las cosas en las que no pongo la fuente explícitamente.
O, dicho de una manera misantrópicamente cariñosa, lugares donde no molesta nadie.

Lo encontré mientras trasteaba por del.icio.us, como todas las cosas en las que no pongo la fuente explícitamente.

Efectivamente, resulta que es un anuncio de preservativos, aunque a primera vista parezca el cartel de una película de terror.
(Visto en AdverBox.)
Antes de empezar, y para que nos vayamos conociendo todos, les presento a la Burbuja Inmobiliaria:
Mucho ambiente durante toda la manifestación y mucha cámara de televisión (otra cosa es el tiempo se le dedicase luego al asunto en antena, claro). También muchas pancartas alusivas a que España es la cueva de Alí Baba y sus concejales (no digo 40 porque serán muchos más seguramente).
Se repartieron unos panfletillos con las reivindicaciones de la manifestación (anverso, reverso). Recomiendo leer especialmente el punto 1, que de todos los propuestos es el más probabilidades tiene de ser incluido en el programa de algún partido político con ganas de cambiar el asunto ([insertar risas aquí]).
Por allí andaba uno de los de Caiga Quien Caiga. Ni El Teleoperador ni Prosopopeyo sabían quién era. Quizá fuese un reportero nuevo al que habían mandado allí a ver qué hacía en su primera jornada. Pues nada, hombre, suerte. Para que veas, te regalamos las gafas, para ver si le echas un poco más de jeta, que se te veía despistado.
También estaban por allí los del Sindicato de Estudiantes (con una pancarta bastante genérica, todo sea dicho), los que siguen empeñados en pintar momias en trapos y Jaume d’Urgell, que no se pierde una. Incluso vimos al hombre que va repartiendo pancartas al que no tiene (a la izquierda de estas líneas.)
Y después de todo esto… ¿qué? Pues lo de siempre: ganará el candidato que mejor se haga la raya, que mejor asesor de imagen tenga y que mejor hable por televisión. Una puta mierda para el programa electoral, oigan. Yo, personalmente, me quedo con lo que ha dicho Akin esta mañana:
Ayer miles de jóvenes se manifestaron para pedir una vivienda digna, espero que todos ellos, y todos los que están de acuerdo con ellos, se den de cuenta que eso es intervenir en el mercado, una medida de izquierdas (de las de verdad, de las que siguen creyendo en la intervención estatal en la economía) y cuando haya que votar, lo hagan en consecuencia. Si esa es su mayor preocupación, que en las próximas elecciones (locales, autonómicas o nacionales) se lean los programas y miren con cuidado lo que cada programa pone en cuestión de vivienda, pero mirándolo al detalle, porque ‘vamos a promover que los jóvenes puedan acceder al mercado de la vivienda’ no significa nada, que miren si alguno pone ‘vamos a grabar con muchos impuestos cualquier 2º o posteriores viviendas que estén desocupadas’. ¿A que ningún partido va a defender eso en su programa o medidas igualmente enérgicas e intervencionistas? Pues eso. Que cada uno actúe en consecuencia.
Todas mis fotografías están en este set de Flickr y hay algunos vídeos en YouTube. Que ustedes los disfruten.
(Este artículo se publica simultáneamente en El Manifestómetro y en Las penas del Agente Smith.)

Además hoy ni siquiera va a llover, así que no hay excusas. La manifestación convocada, hasta donde yo sé, está comunicada a las autoridades pertinentes.
Hemingway escribió una vez una historia de tan sólo 6 palabras: “For sale: baby shoes, never worn”. Los editores de Wired han pedido a diversos escritores de ciencia ficción, horror y fantasía que hagan lo mismo. A continuación, las que más me han gustado:
Computer, did we bring batteries? Computer?
- Eileen GunnAutomobile warranty expires. So does engine.
- Stan LeeFrom torched skyscrapers, men grew wings.
- Gregory MaguireInternet “wakes up?” Ridicu -
no carrier.
- Charles StrossWith bloody hands, I say good-bye.
- Frank MillerWe went solar; sun went nova.
- Ken MacLeodTIME MACHINE REACHES FUTURE!!! … nobody there …
- Harry HarrisonTick tock tick tock tick tick.
- Neal StephensonEpitaph: He shouldn’t have fed it.
- Brian HerbertBatman Sues Batsignal: Demands Trademark Royalties.
- Cory DoctorowBush told the truth. Hell froze.
- William GibsonBang postponed. Not Big enough. Reboot.
- David BrinSteve ignores editor’s word limit and
- Steven Meretzky
Más en Very Short Stories.
(Vía haha.nu.)
Ayer, Enrique Castro, Coordinador general de la Asociación Red de Blogs Socialistas (y que dice textualmente que “Milita en el PSOE desde 1991. Militante de izquierdas desde 1982.” cuando en realidad debería decir “Militante de izquierdas desde 1982. En el 91 me cansé y me fui al PSOE.”, por aquello de reflejar la realidad más fehacientemente), escribió sobre Miguel Sebastián, el candidato del Partido Socialista (?) a la alcaldía de Madrid. Yo le dejé un comentario expresándole mi admiración por lo apasionante que ha sido todo el proceso de primarias. Extraigo parte de su respuesta:
Estoy de acuerdo contigo, en que todo candidato o candidata hoy en política, que no ha sido sometido a un proceso interno de carácter democrático en su propio partido, tiende a fracasar ante el electorado, ante la ciudadanía.
[…]
Ahora en el PSOE, a todos los niveles, se ponen en marcha los procesos internos de elección. ¿Qué no son un proceso de primarias? Cierto…pero debemos tener un poco de memoria, y las primarias también tuvieron un efecto perverso, democrático, pero perverso. Sin ir más lejos, hace 8 años en la candidatura del PSOE a la Alcaldía de Madrid. Entonces el singular y estimado Fernando Morán, se impuso en aquellas primarias, y la Alcaldía de Madrid la ganó el PP con José María Álvarez del Manzano.
Es decir, en imágenes, que queda más claro:

Es decir, que si un proceso de democracia interna falla porque elige a un candidato que luego no gana, a tomar por culo. Espero el mismo trato para el proceso de dedocracia, por supuesto. En las próximas elecciones se llevará el piedra, papel o tijera.
Sobre el nuevo candidato, por cierto, tronchantes las palabras de Pepe Blanco:
Alguien pregunta en una de vuestras entradas ¿pero realmente es el mejor? Sí, reitero una respuesta tan rotunda como afirmativa. Miguel Sebastián es el mejor.
Así que no sé para qué coño se lo pidieron a Bono si ya estaba clarísimo quién era el mejor.
No le voy a decir a nadie a quién tiene que votar, pero mi recomendación para las autonómicas y municipales es que la gente vote a quien quiera. Menos al PP y al PSOE.
Yo, personalmente, me inclino por el Dioni o Mario Conde, que al menos traen buenas referencias para ser alcaldes.
Durante mucho tiempo me había preguntado qué me ocurriría cuando dejase el mundo, ese bello eufemismo que tanto nos gusta emplear porque nos ahorra pronunciar palabras mucho menos cómodas. Mis creencias personales me habían preparado para la nada, el cese de la existencia, la oscuridad. Sólo hay derecho a una partida en esta máquina recreativa que es la Tierra.
Aquella mañana supe que estaba fuera de mi cuerpo cuando comprobé que no necesitaba girarme para averiguar lo que había tras de mí, cuando me vi liberado de las restricciones de las cuatro dimensiones tradicionales, cuando encontré la facilidad para pensar con una claridad nunca antes conocida, cuando me libré de la torpeza electroquímica de la sinapsis. No hay espacio y tiempo fuera de la materia, el aquí y el ahora quedan como el recuerdo de una cárcel lejana. Todos los sitios en cualquier momento son cercanos y presentes. No existen ni el mucho ni el poco; nada es demasiado pequeño, ni está demasiado lejos, ni llegará más tarde de lo esperado. Las escalas son una reliquia de eso que se solía llamar pasado. No hay límites si no hay materia.
Con la conciencia aún torpe por mi nueva situación incorpórea inspeccioné el último lugar donde mi cuerpo físico había realizado sus funciones biológicas: mi lecho de muerte resultó ser el suelo de la cocina, convertida en un dantesco escenario. Un reguero de sangre atravesaba las baldosas blancas y negras del suelo, siguiendo el movimiento del alfil, dirigiéndose al pasillo. Ese líquido que abandonaba mi cuerpo serviría para que media hora más tarde una de las vecinas residentes dos plantas más arriba que pasaba por delante de la puerta se percatase de que algo no iba bien y llamase a una ambulancia.
También había salpicaduras de sangre en las paredes. Sobre la encimera de mármol, encima de un bote de azúcar que había vertido la mitad de su contenido, reposaba lo que antaño había sido uno de mis brazos, arrancado y retorcido de forma imposible a la altura del hombro. Una mano que asomaba tímidamente por encima de la nevera indicaba a dónde había ido a parar el otro.
Y, finalmente, antes de partir hacia otros lugares y otras épocas, siguiendo el rastro de lo que anteriormente habían sido mis dientes, encontré, magullado pero triunfante, derramando su contenido por todas las aberturas menos por la indicada, al causante de mi desgracia.
Un tetra-brick de leche de Hacendado. Con abrefácil.

A los que les parezca descabellado, que echen la vista atrás.
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