Tal y como me temÃa, a estas horas ya estoy volviendo a sentir el calor asfáltico de la capital, ni siquiera ha tenido que pasar la sobremesa para que empiece a echar de menos las temperaturas del norte. Y los pintxos de gambas y pimiento rojo… mejor no abro la nevera de casa porque me deprimo.
En fin, este año tocó ver a Keith Jarret; con las entradas más baratas que habÃa, que ya costaban la friolera de 30 euros. El concierto fue estupendo, tal y como se comenta en varios medios, a pesar del desconcertante descanso intermedio que ocasionó que algunas personas abandonasen el recinto tras tres cuartos de hora de concierto. Y sÃ, no me lo creà cuando lo leà pero lo pude comprobar: Jarret grita y gruñe cuando toca. Es curioso.
El resto de los grupos los vi de pasada, mientras iba de un sitio para otro (generalmente de un bar al siguiente), asà que poco puedo comentar. Al margen de los grupos de tocaban en las carpas pequeñas, decÃan que Matthew Herbert estuvo bastante brillante en sus actuaciones. No faltaron grupos más orientados hacia el blues como Elkano Browning Cream, a los que tuve la ocasión de ver durante algunos minutos antes de encaminarme hacia un grupo de Gospel clasicote: The Campbell Brothers.
Por cierto, que este año por fin pude entrar en el acuario; el año pasado lo vimos de pasada y como que no habÃa muchas ganas de pasar. Este año me he quitado esa espinita:
Todas las fotos que saqué están en este set de Flickr, y de regalo un vÃdeo de un tipo cantando igualito que Sabina en el casco viejo.