Desde hace años existe un profundo debate sobre ciertos aspectos del sistema educativo de Cabezonia, una pequeña península ubicada más allá de las estribaciones de la Sierra de Gredos, rodeada por pantanos de agua salada, y que proclamó su independencia en la Sentada de los 3 Días (enlazaría a la Wikipedia, pero la página para Cabezonia está vacía.)
El caso es que, durante años, una secta religiosa conocida como los Seguidores del Caballo de Acero, que adoran por encima de todo al ferrocarril, y más concretamente al AVE de Felipe, hicieron buenas migas con los gobernantes del país, un partido de centro-derecha conocido como Partido Phascista (o, según su abreviatura, PP.) Dichos gobernantes cedieron a las pretensiones de los religiosos, que incidían en la importancia de que a los niños se les inculcase desde su más tierna infancia la idea de que nunca, bajo ningún concepto, debían utilizar ningún sistema motorizado de transporte que no fuese el tren o alguna de sus variantes. Tal fue la premisa sentada por los cabezones (tal es el gentilicio de la región) en su pacto con la secta para la mejora de su sistema educativo.
Dicha decisión ha ocasionado que los niños de Cabezonia hayan crecido sin ningún conocimiento útil de ningún medio de transporte más allá del tren, o también el tranvía en algunos casos. A pesar de haber crecido ignorantes del resto de las posibilidades, los medios ferroviarios no son utilizados por una gran parte de los jóvenes de Cabezonia. Culpables de esta desidia son las rutas definidas, que no suelen parar en los lugares de ocio frecuentados por el segmento de población que va de los 18-30 años, y el alto precio a pagar.
Como consecuencia, muchos jóvenes optan por utilizar otros medios como el coche o la motocicleta, aún sin un conocimiento útil en asuntos importantes como el uso del cinturón de seguridad, el casco o el nivel máximo de alcoholemia permitido. Esto ocasiona que se produzcan multitud de accidentes, que los sectarios cabezones no dudan en achacar a un desprecio de las normas morales tradicionales que tan buen resultado dieron a sus antepasados.
Existe una corriente, cada vez con mayor peso entre la sociedad civil, que argumenta que estos accidentes serían evitables con una adecuada educación que tuviese en cuenta todas las posibilidades y que diese a los individuos información suficiente para hacer una elección justa y equilibrada en lo que respecta a la forma de transporte elegida. Dicha educación pasaría por incluir datos sobre los medios de transporte más comúnmente utilizados además del tren, así como una mayor incidencia en sistemas de seguridad y prevención: cascos, cinturones de seguridad, velocidades máximas, efectos del alcohol y las drogas durante la conducción, etc…
Los seguidores de la Secta del Caballo de Acero, sin embargo, siguen firmes en su postura de que eso sería pervertir a la juventud e incitarles a realizar actividades peligrosas. El portavoz principal de la secta, un hombre con cara de no haber cogido un coche en su vida, comentó en uno de los principales periódicos nacionales:
No es posible fomentar el uso del casco entre la juventud dada su extrema peligrosidad. Existe una posibilidad de que, en caso de accidente, diminutos trozos de asfalto y cristal penetren en el interior del caso a través de las roturas producidas y desfiguren completamente al conductor en el mejor de los casos. Nosotros seguimos animando a todo el mundo a que espere a haber ahorrado lo suficiente para subirse a un tren o, en su defecto, que vaya andando.
(Este artículo está dedicado a Jim Doyle, gobernador de Wisconsin, que acaba de firmar una ley promoviendo que únicamente se enseñe abstinencia como práctica sexual segura en los colegios de su estado. No obstante, no hay que irse hasta Estados Unidos para encontrar gente con mentalidad de cabezón. Aquí en España hay un grupo de irreductibles sectarios que anhela ese mismo grado de influencia en el gobierno. Por ahora, lo llevan crudo. Por ahora.)
[tags]educacion, politica, sexualidad, religion[/tags]









No me digas esas cosas, que me dan un miedo los cabezones… :D
Alguien podría explicarme cómo es posible que tenga tanto éxito su doctrina a base de sandeces entre la población? Somos tontos, o borregos?? Yo debo ser extraterrestre, porque a los terrícolas no los entiendo…
Por cierto, enhorabuena por tu blog!!
He leído un par de veces el artículo y, si bien coincido en lo absurdo de la ley promovida en Wisconsin, no consigo captar el mensaje.
Debe ser que me pierdo en referencias demasiado locales a mi mundo real y, aparentemente, ajenas a la imaginaria Cabezonia.
Sinceramente, debe ser que a base de sufrirlo en los telediarios me produce un repelús tremendo cuando las cosas se justifican con argumentos que no tienen ninguna relación con el tema tratado.
Señor Agente Smith, esta vez está usted suspendido. Y mira que lo siento.
Pingback: meneame.net
La metáfora es un poco farragosa, en efecto. Me ha recordado a uno de los premios que Sid Lowe, corresponsal de The Guardian en la Liga de fútbol española, da todos los años (“Most extended metaphor”):
http://football.guardian.co.uk/continentalfootball/story/0,,1782119,00.html
Este artículo sería un buen candidato para el año que viene, si mete vd. alguna referencia a la renuncia de Juanito Navarro a presentarse a las elecciones del Madrid. Considérelo.
Por esto me imagino que estoy en contra de bautismo y comunión, los niños no pueden decidir si se quieren poner casco, capuchón, o meterse a Hare Krishnas…
Y sí, es realmente increíble cómo la gente comulga con ruedas de molino si hace falta sólo porque les han acostumbrado desde pequeños. Viene mucho al hilo del mazacote de Dan Brown, que no me he leído, pero me interesa el tema: cómo puede triunfar una ideología que denigra sistemáticamente al 50% de la población?
Ahora, o me he desviado del tema, o no he entendido la parábola…
P: ¡Gracias!
Habemus: no lo sientas. Tengo perfectamente asumido que unos días escribiré cosas que gustarán más, y otros menos. De todas formas siempre es bueno recibir algo de feedback.
Estooo… pues a mí me ha gustado. ;)
Gracias, Camarada :D