Esto no es una llamada a efectuar una bajada de porno colectiva el Día de Internet, aunque por el titular así lo pudiese parecer.
Cuando se montó todo el follón famoso de las patentes de software en la Unión Europea, que al final medio terminó bien, aunque ahora nos estén intentando colar otra vez la misma mierda a través de la patente comunitaria, nos quedó a todos bastante claro que para contactar con un político el correo electrónico no era un medio válido. La gran ventaja de este medio se convierte en una debilidad demasiado grande a la hora de contactar con nuestros representantes: sus buzones están saturados, y la mayor parte de las veces no es posible una comunicación efectiva, bien porque el mensaje simplemente no se llega a leer o porque dado el volumen de peticiones que les llega por este cauce, simplemente se ignoran.
Por tanto, la forma de comunicación preferida eran el teléfono, el fax y el correo ordinario, por ese orden de preferencia y velocidad. Son medios de comunicación que requieren una voluntad mayor que el correo electrónico por parte de la persona que inicia la comunicación, que en el caso que nos ocupa siempre es el ciudadano de a pie. De ahí que el volumen recibido sea mucho menor y la importancia que reciben este tipo de mensajes es mayor que el de un simple e-mail.
Para peticiones que no revestían cierta urgencia (es decir, que la Comisión de Pesca no se reuniese para aprobar una directiva sobre patentes de software), el correo ordinario siempre pareció funcionar de forma adecuada, lo que me lleva a lo que yo quería tratar en un primer momento.
Con motivo del Día de Internet, Correos anuncia que regala 4€ para utilizar en su servicio Correos on line hasta el 19 de Mayo. Dicho servicio consiste en enviar una carta física a través de un formulario en su página web: se rellenan los datos de remitente (que ya estarán en el sistema, porque es necesario darse de alta) y destinatario, se sube un documento en PDF o en Microsoft Word, y Correos se encarga de imprimirlo y enviarlo en un sobre. El punto flaco que le veo a este sistema es que los formularios que emplean van sin cifrar por la red; acabo de contactar con Correos al respecto, veremos qué dicen.
De forma que ahora, aunque sea por un período de tiempo limitado y por una cantidad en principio pequeña, existe un método más efectivo que el correo electrónico para contactar con nuestros representantes, especialmente dedicado a aquellos vagos a los que les cuesta mucho imprimir una carta, comprar un sello y un sobre y acercarse al buzón más cercano.



Qué bueno el doble sentido del título del post XDDDDD