Una pregunta fácil
A la luz del siguiente texto, del que extraigo lo que yo considero que es el grueso del contenido:
El Parlamento Europeo, […]
Considerando que la homofobia puede definirse como un miedo y una aversión irracionales a la homosexualidad y a la comunidad LGBT (lesbianas, gays, bisexuales transexuales), basada en prejuicios y comparable al racismo, la xenofobia, el antisemitismo y el sexismo,
Considerando que la homofobia se manifiesta en las esferas pública y privada de diferentes formas, tales como el lenguaje de odio y la incitación a la discriminación, la ridiculización, la violencia verbal, psicológica y física, así como la persecución y el asesinato, la discriminación en violación del principio de igualdad, las limitaciones injustificadas y carentes de razón de los derechos, que se ocultan a menudo tras justificaciones de orden público, de la libertad religiosa y del derecho a la objeción de conciencia, […]
Se opone firmemente a toda discriminación basada en la orientación sexual;
Pide a los Estados miembros que garanticen la protección de la comunidad LGBT frente al lenguaje de odio y violencia homofóbica y aseguren que las parejas del mismo sexo disfrutan del mismo respeto, dignidad y protección que el resto de la sociedad; […]
Insta a los Estados miembros y a la Comisión a intensificar la lucha contra la homofobia mediante métodos educativos –tales como las campañas contra la homofobia en los centros escolares, en las universidades y en los medios de comunicación–, así como utilizando medios administrativos, judiciales y legislativos;
¿A que nadie adivina quién ha puesto el grito en el cielo?
Dicen los obispos que “con el pretexto de evitar la discriminación de homosexuales lanza indirectamente la idea de que han de tratarse de la misma manera las uniones entre hombre y mujer que las uniones de personas homosexuales”.
Con esto, afirman los prelados, “se falsea la verdad fundada en la naturaleza del hombre, que es creado como hombre y mujer”.
Porque, como todo el mundo sabe (o debería saber a estas alturas, si es un español decente -no del tipo lanar, que diría Don Federico- y escucha la COPE), un homosexual no forma parte de la naturaleza del hombre [1], se cultivan en laboratorios y se les lava el cerebro al llegar a la edad adulta para que atraigan a sus depravadas formas a todo mendrugín prepúber que puedan encontrarse por el camino.
[1] Ni de la mujer, que también es creada como hombre y como mujer. El ejemplo más claro de la perfección a la que aspira el ser humano es por tanto la dickgirl, que reúne lo mejor de ambos mundos y forma parte de los sueños más húmedos de Randal Graves.









[…] He leido la noticia en Las penas del Agente Smith, la he vuelto a leer en la web de la cadena ser, he leido la resolucion de UE. […]
Pingback por Campanilla » Blog Archive » Seran, ¡seran hijos de puta! — 13/5/2006 @ 12:15 am