Tengo vagas esperanzas de que lo que vimos ayer en la presentación de este libro no fuese un fiel retrato de la vida intelectual española. En palabras del Señor Absolut: “un tío con un bronceado de máquina que no podía con él llega y dice: ‘Hola, yo he escrito un libro. Y este amigo de aquí al lado también ha escrito un libro. Y luego hay aquí un tío que ha escrito un libro sobre Tim Burton’” (pronúnciese ‘Burton’.) Estuve tentado de levantarme y gritar “¡Pues yo tengo un blog! ¿Ya podemos ser todos colegas?” pero logré contenerme.

La presentación en sí no estuvo mal: “Hola, esto es un libro sobre la filmografía de Tim Burton. ¿Preguntas”. Breve, clara, concisa y al grano. Las pajas (mentales) se las hicieron después. La planta baja de la librería estaba bastante repleta de gente, contando familiares y amigos en primera, segunda, tercera y cuarta fila, y otras cuantas posiciones estratégicamente repartidas que ayudaban a fortalecer el ambiente onanístico del evento.

En la ronda de preguntas fue cuando comenzó a invadirme el pánico. ¿Quién no recuerda con pavor el momento en el que el Gremlin malo cae a la piscina? ¿El momento en el que se desvela que a bordo de la Nostromo hay un Alien? Bueno, pues eso es una mierda al lado del terror que me inundó cuando me di cuenta de que los mecanismos de seguridad habían fallado y se había colado un gafapasta en la presentación del libro. Y además se le había permitido hacerse fuerte en la primera planta del edificio, bloqueando las escaleras y los accesos a la salida. Y por si esto fuese poco, cometieron el error de dejarle hablar. Sí, estoy hablando de tí. El que de cada tres palabras que utilizaba una era naíf y otra una polisílaba acabada en -ismo.

Todo esto hubiese quedado en anécdota si no fuese porque por allí también habían soltado un poeta, que a petición popular (popular de sus amigos, quiero decir) recitó unos versos. ¡Y qué poesía! Incluso diría que me estoy envalentonando y voy a intentar escribir un viejo artículo en verso, tal y como aprendí anoche:

Compra condones de látex.
Aunque te pueda parecer
mentira,
hacerse uno mismo uno
a base
de ganchillo va
a
ocasionar que haya fugas
y roces.

¿Y la métrica? ¿Y la rima? ¡Bah! Los vogones no están limitados por los parámetros de lo convencional. Así les va.

Argh. Y lo peor de todo es que se sorteaba un premio y me quedé sin él. A ver si la próxima…

8 comentarios

  1. Su (#1) dice:

    Y lo que nos reímos (y nos vamos a reir en un futuro) qué ¿eh? XD

  2. zazou (#2) dice:

    No quiero generalizar el uso de eprops fuera de xanga pero… jeje éste ha sido muy muy bueno:

    2 eProps ;)

    La intersección de los conjuntos España, Cine e Intelectual, da unos resultados malos-de-cojones. He hecho unos cuantos cursos de cine y lo que yo he visto, lo que yo he visto es mucho mejor que ver brillar rayos c y mierdas de esas. La fauna que puebla este tipo de actividades deja en ridículo a cualquier bestiario de geeks.

  3. Litio (#3) dice:

    La verdad es que lo mismo que se pusieron a recitar podrían haber empezado a desangrarnos ritualmente a todos. Hubiera sido una encerrona en ambos casos, y no sé qué habría dolido menos…
    Y si llego a saber que el quedarte sin premio te entristecería tanto te habría regalado un sugus que llevo en el bolso. Pobesito tú.

  4. RinzeWind (#4) dice:

    Lo de desangrarnos no hubiese estado mal, pero lo mismo luego no hubiésemos estado frescos para contarlo.

    Sobre el sugus, tampoco quería abusar de tu generosidad. Venga, para la próxima :-p

  5. Sleepy Hollow (#5) dice:

    Pues el gafapasta que mencionábais era nada más y nada menos que Jesús Palacios, que lo sepáis.

  6. David G. Panadero (#6) dice:

    Agente Smith,
    lo primero, gracias por asistir a la charla del otro día. El motivo de mi mensaje es que una amiga tuya en su blog cuenta cosas de nosotros, pero no puedo responder pues se me exige registrarme y un sinfín de requisitos para los que no me veo capacitado. De modo que me sirvo de tu web para hacerle llegar el mensaje.
    Esta moza habla de que no se lo pasó mal en la charla pero lo que le dolió fue no ganar el libro; pide que la invite a café. Cojonudo, pibes, la invito a café e incluso a café y donut, pero a condición de que devuelva el libro que robó -que le hicieron robar, ejjejjeje-.
    Y es que ya sabéis; el crimen no compensa, que decía Batman…
    Cordiales saludos.
    Mi mail – protesis@pasadizo.com
    Hala chavalines, nos leemos!

  7. RinzeWind (#7) dice:

    David: relee el artículo de Susana. Allí nadie robó un libro (que nosotros sepamos.) La coña del bolso viene de lejos.

  8. Su (#8) dice:

    ¡Encima de que me quedo sin libro ME LLAMAN LADRONA! ¡Toma castaña! Pues como no le dé un salero a este hombre, no sé yo… :(

    Ay, ay, pobrecita yo, que malita que estoy y qué poquito me quejo (y que mal me lee la gente, y que vagos son mis bloglectores)

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