Mucho se ha hablado sobre las escuchas autorizadas por la administración Bush… que no tenía autoridad para ello.

Ahora ha sido el propio congreso de su país el que ha dicho algo, que supongo que tendrá más repercusión que la blogosfera: Un informe niega al presidente poder para autorizar el espionaje telefónico de los ciudadanos:

Un total de 44 páginas de un informe del Congreso de Estados Unidos concluyen que George W. Bush no puede esgrimir que posee “amplios poderes presidenciales” para autorizar el espionaje telefónico de sus ciudadanos. En 44 páginas, el Congreso asegura que la Administración Bush ha entrado en colisión con las leyes existentes y que sus argumentos legales son muy débiles a la hora de justificar el espionaje destapado por el diario The New York Times a principios de diciembre del año pasado.

El informe del Servicio de Investigación del Congreso rebate, según revelaba ayer el periódico The Washington Post, la afirmación central hecha en pasados días por el fiscal general, Alberto Gonzales, y por el mismo Bush sobre la autoridad presidencial que esgrimen para ordenar interceptar de forma secreta llamadas de teléfono y correos electrónicos de personas que residen en EE UU con el extranjero. Legisladores demócratas y defensores de las libertades civiles reiteraban ayer su petición de una investigación a fondo y poner fin de inmediato al programa de espionaje electrónico.

La Administración Bush ha entrado en colisión con las leyes existentes. Mi detector de eufemismos tiene la aguja saliéndose de la escala. Aquí está el artículo original del Washington Times (requiere registro.)

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