Tenía yo en mente hablar de esto y leyendo Planeta Teleco veo que se me han adelantado un poco. Pero bueno, como mis lectores no son sus lectores (en parte al menos), voy a hacer un somero resumen.
Resulta que van a cambiar la forma en que se calcula el IPC en base a que ahora se consumen más productos de un tipo y menos de otro. En particular, según recoge esta noticia de El Mundo, se está barajando meter en el IPC los preservativos y la cirugía estética y quitar la leche y la carne de vaca. Una por otra, supongo… a lo que iba, que me pierdo. Leo:
Por primera vez, para hacer el cálculo inflacionario de cada mes, Estadística tendrá en cuenta también lo que cuesta la consulta de un homeópata, la visita a un fisioterapeuta, una operación de cirugía estética o miopía, el precio de una hora de trabajo de una cuidadora de niños, una bicicleta estática -ahora se toman las bicicletas normales-, y algunos tipos de fertilizantes.
Otras cosas que pueden meter en el IPC la próxima vez que quieran cambiar la base de cálculo:
- Los números 906 de Rappel y allegados.
- El futurólogo de la esquina.
- Las facturas del profesor Lliba.
- Velas para misas negras.
- Velas para misas blancas.
- Remedios para el mal de ojo.









Si gobierna la charlatanería ¿por qué no iba a contar para el IPC?
Se te olvida el coste de amuletos y fetiches diversos.
¡La economía manda! Supongo que, si lo han metido, es porque es representativo del consumo del español (o como-se-diga) medio. A mí, al menos, me consuela saber que tal vez los sueldos suban a la par que las cervezas de importación.