Con algunos puntos interesantes, empezando por el título: Kansas abre sus aulas a la enseñanza del creacionismo. Ni Diseño Inteligente ni leches: creacionismo. Pero eso ya lo sabíamos.
El Consejo de Educación no puede dictar qué se enseña a los alumnos de las escuelas públicas, pero sí puede exigirles ciertos conocimientos a la hora de pasar los exámenes estatales.
“Es una gran victoria para los alumnos de Kansas que les va a aportar una visión completa para debatir sobre el darwinismo impuesto por los científicos”, opinó Casey Luskin, del Instituto Discovery, el principal lobby norteamericano a favor de la teoría del diseño inteligente, citado por France Presse.
Ahora resulta que el darwinismo (toma ya) se ha impuesto. Debe de ser que los creacionistas, con la cantidad de artículos que han escrito en revistas científicas de prestigio pasando el peer review, no han logrado convencer a nadie con sus abrumadoras pruebas. Seguiré buscando a ver si encuentro uno de esos artículos y lo pego por aquí algún día. O algún año. En todo caso, dependerá de que lo encuentre.
“Este es un gran día para la educación. El diseño inteligente enseña mucho más sobre la ciencia”, dijo Steve Abrams, el presidente republicano del Consejo de Educación de Kansas.
Mentira puta. El diseño inteligente no es ciencia. ¿Acaso pueden falsificarse los resultados? En todo caso enseñará sobre la ceguera de aquellos que guían su vida (¡y pretenden que los demás hagan lo mismo!) en torno a un compendio de fábulas. No sólo enseña sobre eso sino que es un ejemplo destacable.
P.Z. Myers sigue escribiendo sobre el asunto. Recomiendo pasarse por su blog en los próximos días.









¿Viste el reportaje de ayer en La2? Desquiciante. No te digo más que acabé simpatizando con los metodistas porque al menos defendían la planificación familiar “no natural”. Y ¿qué decir de ese magnífico “museo creacionista” donde se exhiben huesos de Mamut tal y como Dios los creó? O de ese matrimonio que decide sacar a sus hijos de la escuela pública para enseñarles “lo mismo” pero con “sus valores”. O de esa pareja de transexuales homosexuales, residentes en Colorado Springs, y que han visto cómo, con la instalación de varias comunidades ultrareligiosas en el pueblo, el ayuntamiento les ha ido recortando libertades.
De todas formas yo creo que EEUU hay que tomárselo como una “nación de naciones”, donde cada estado tiene su idiosincrasia (aquí en Europa también tenemos países como Italia o Polonia frente a otros como Bélgica u Holanda).
Y respecto a la justificación del creacionismo… no puedes tratar de defender tus ideas mediante la ciencia si el otro sólo admite que los mecanismos de la ciencia los guía Dios (y, como se suele decir, Dios dispone). Realmente la Teoría de la Evolución no es más que la navaja de Occam aplicada a una serie de evidencias. Pero ¿cómo va a entender “la navaja de Occam” una persona para la cual lo lógico es la resurrección, la bilocación, la transfiguración, convertir agua en vino,…?
Yo estoy totalmente a favor de que se enseñe la teoría del diseño inteligente en las escuelas pero con una condición… ¡que se enseñe la teoría del Monstruo de Espagueti Volador a la vez!
Así los chavales aprenderían a ver como argumentan los fanáticos y a usar sus argumentos en su contra.
¡Ramén hermanos!
‘How many fingers, Winston?’
‘Four.’
The needle went up to sixty.
‘How many fingers, Winston?’
‘Four! Four! What else can I say? Four!’
The needle must have risen again, but he did not look at it. The heavy, stern face and the four fingers filled his vision. The fingers stood up before his eyes like pillars, enormous, blurry, and seeming to vibrate, but unmistakably four.
‘How many fingers, Winston?’
‘Four! Stop it, stop it! How can you go on? Four! Four!’
‘How many fingers, Winston?’
‘Five! Five! Five!’
‘No, Winston, that is no use. You are lying. You still think there are four. How many fingers, please?’
‘Four! five! Four! Anything you like. Only stop it, stop the pain!’