Me han llamado del siglo XX, que dicen que quieren que les devolvamos a a sus viejos:
Un anciano tocaba la marcha nupcial en su armónica, mientras que el grupo gritaba: “Maricones, maricones” o “viciosos” y otro hacía ondear una gran bandera española en una de cuyas esquinas había pegado la de Estados Unidos. “La ley de vagos y maleantes para todos los maricones que hay ahí arriba”, ha gritado uno de los más activos, que ha sido inmediatamente jaleado por los demás.


