El año pasado pusieron en el hall de mi escuela unas máquinas expendedoras de comida. Alimento, lo que se dice alimento, sólo está representado en las baldas inferiores mediante un par de tristes sandwiches que nadie coge. Gracias a esas maravillosas máquinas me he reencontrado con mi infancia, ya que he podido volver a probar cosas tan maravillosas como:
- Tigretón de chocolate
- Pantera Rosa
- Triskys
Si a eso le sumo la cantidad diaria de ensaimadas industriales y chocolatinas que jamo normalmente, intuyo que mi hígado está dando saltos de alegría. Pero es que los bollos estos están tan ricos…









Ahhhh, la pantera rosa……. joer, está de muerte. Es maravilloso.Y si no recuerdo mal, era grande el condenado. Peazo pastel. Obra maestra.
Y además tiene un color de lo más nutritivo…
Sí, rosa chinchilla natural…
Lo peor es lo asquerosamente delgad que luego estás. A saber en qué desgastas tantas grasas saturadas :P
Por cierto, hoy soñé que íbamos en un grupo a alguna parte (no sé donde) y tú eras mi pareja en el trivial! No me preguntes porqué, imagino que será porque querrías ganar y… no veías muchas posibilidades si no era conmigo :PPP
Un beso!
Mi metabolismo, que hace maravillas :D
Y sobre lo del Trivial… *cof*, ¿no serías tú la que quería ganar? :-p
El sandwich no lo coje nadie porque cuesta el doble y está la mitad de bueno.