Archivo de Septiembre, 2004

Si hay algo que me dé más miedo que el cielo cayendo sobre mi cabeza, es estar dándole vueltas a una idea y que ésta reaparezca a horas intempestivas de la noche.

Como hoy, que ya llevo más de 2 horas despierto y no parece que haya perspectivas de volver a caer sobre la almohada otro rato. El día ya ha empezado y no han puesto las calles todavía, y como diría Arensivia, cagontó.

Hay días en los que Pérez Reverte se levanta especialmente lúcido. Este es uno de esos días.

Aquí lo escupo. Si no os gusta os devuelvo el dinero, soy así de generoso. Sólo es una pieza instrumental a una guitarra, grabada con un micrófono garrafón y tocada con mis zarpas, pero creo que tiene su cosa. Si preferís rock en plan teen-depresivo un poco más elaborado está aquí.

La última parte la he robado vilmente pero confío en que no aparezcan los tíos de las pistolas dando golpes en mi puerta; quedaba bien ahí.

Y además le pongo esta licencia y aquí paz y después gloria.

Que ustedes lo disfruten.

PD: De hecho, me da igual que lo disfruten.

PD2: Es más, si no lo disfrutan no saben cuánto me resbala. Vayan a machacársela con el canto de la puerta y dejen de dar por culo ya, hombre.

Actualización: Por petición popular, ahora también en OGG.

Tras la rallada de antes volvemos a la programación normal.

Usenet Warning!

Acabo de ver la primera temporada de Twin Peaks, y la única conclusión a la que he llegado es que el enano vestido de rojo tiene mucha clase bailando. Iluso de mí, aún albergo esperanzas en la 2ª temporada para que me revele algo.

And now for something completely different

Se dice que en la vida todo el mundo tiene que quemar un libro, cortar un árbol y robarle un caramelo a un niño. Habiendo tenido ya, por tanto, una vida plena, puedo dedicarme a la meditación transcendental; las revelaciones vienen en formato Kevin-Smith, a base de películas.

En La última Cruzada, el doctor Jones da clase como buenamente puede y afirma categóricamente que “La ‘X’ nunca marca el lugar”. Días más tarde, en una biblioteca de Venecia, la verdad se descubre en forma de La ‘X’ marca el lugar. De aquí se puede extraer que si nos liamos a hostias con el suelo de mármol de una biblioteca nadie se va a dar cuenta; y que cualquiera tiene derecho a equivocarse y luego seguir como si no hubiese pasado nada. Si acaso poner un poco de cara de bobo ayuda a pasar el trago.

En Regreso al Futuro III hay que poner un tren a 140 km/h antes de llegar a un barranco; con la amenaza de caer por el precipicio si no se echa suficiente leña al fuego. En caso de flojera intestinal, siempre podían para el tren antes de un molino, llamado Punto de no Retorno. Más allá de eso, es el futuro o un tortazo.

Walter, Walter, what’s the point, man?

Todo el mundo tiene el deber de cagarla alguna vez, y si alguien tiene la intención de poner un tren a toda leche para salir de Hill Valley en 1888, lo mínimo que se puede decir es suerte, porque interesa el futuro y no el barranco. Abajo hay pinos.

Pues eso, suerte.

Gomaespuma
Han vuelto tras 2 años de descanso (¿2 o 1? ¿O 3? Cacao tengo con las fechas, oye). Guillermo Fesser y Juan Luis Cano, más conocidos como el Dúo Corchopan: Gomaespuma.

Tras varios años en M-80 se tomaron una temporada de descanso, y ahora vuelven con un programa de 3 horas (de 16:00 a 19:00) en Onda Cero, así que me toca cambiar el dial y dejarlo en el 98.0, que es donde se coge esa emisora en Madrid.

Desde que dejaron la radio me parece que la he encendido contadas veces, para ver qué tal estaba No somos nadie, que ocupó su franja horaria en M-80 cuando lo dejaron, pero no me terminó de enganchar. A ver ahora qué tardes tengo libres para poder quedarme pegado a la radio.

Y a ver si dura.


Anoche salí de casa. No suelo tener tendencia a salir por las noches porque me termino aburriendo, es un hecho. Pero ayer era el último fin de semana antes de los exámenes y necesitaba que me diese un poco la luz de las farolas. Bien estuvo. O no.

Melodrama coming from you is about as natural as an oral bowel movement.

Anoche tuve una de esas revelaciones que te hace estar más cerca del verdadero Sentido de la Vida, si es que existe tal cosa. Dado que me parece un gesto terriblemente egoísta guardarme ese conocimiento por mi parte, voy a compartirlo con todos vosotros. Eso, y que mañana empiezo los exámenes y tengo ganas negativas de abrir un puñetero libro.

Vamos a ponernos en antecedentes. Lo primero que voy a hacer es cambiar los nombres implicados en la historia para que no venga nadie aporreando la puerta de mi casa con una marra (2) queriendo usarla en mi cabeza. Dado que ayer cuando volví a casa estuve viendo Groundhog Day, voy a aprovechar y voy a usar los nombres de la película.

Así que llamaremos a mi amiga Rita y a mi amigo Phil. Vamos a suponer también que Phil es gay y que ellos, junto conmigo, forman el conjunto de elementos del problema que voy a plantear, salvo que se especifique lo contrario. Vamos a ponernos en situación diciendo que salimos por Chueca, la zona gay de Madrid.

Ese en ese momento cuando Phil hace la pregunta del millón:

¿Qué se siente al salir en minoría?.

In a thousand years, there will be no men and women, just wankers, and that’s fine by me.

El lector puede estar pensando como respuesta que es el Paraíso en la Tierra. Quiero decir: salir con un montón de tíos y tías y ser yo el único hetero. Maravilloso, ¿no? No.

Contra todo pronóstico, la experiencia demuestra que salir en minoría conduce inevitablemente a la catástrofe. Es como entrar de observador en una partida de Quake de novatos: todo el mundo dispara sin matar y tú no puedes hacer nada. Voy a exponer los dos puntos más importantes de la noche. Seguid conmigo el razonamiento.

“Did you sleep well, Mr. Connors?” “I slept alone, Mrs. Lancaster.”

A partir de este punto, la acción se desarrolla en un antro de Chueca conocido como Gris, donde ponen chupitos a un euro, rock nazi (aunque me dijeron que era música industrial, pero yo estoy convencido de lo primero) y hay varios tubos fluorescentes de luz negra. Este elemento es vital para el desarrollo de la historia y conduce al primer vapuleo a la minoría por parte de la mayoría.

Vamos a introducir al resto de las chicas en el conjunto de elementos del problema sólo durante esta parte de la narración. Supongamos también que una de ellas lleva una barrita de pintalabios transparente, de esos que brillan cuando le da la luz violeta. Y ahora sólo hay que hacer el recuento:

Marcas en el cuello de Phil: 3
Marcas en el cuello de las otras chicas: 7
Marcas en mi cuello: 0

Lo que nos lleva a una puntuación parcial de:

Mayoría: 10 (3 + bonus). Minoría: 0.

Hey, try not to suck any dick on the way through the parking lot!

2ª cuestión. Phil puede soltar cuantas burradas se le pasen por la cabeza sin peligro. Yo no puedo soltar burradas. No sólo no puedo soltarlas sino que no puedo seguir a Phil en sus coñas. Voy a reproducir un fragmento de la conversación de anoche, completamente verídico. Vamos a suponer que Rita tiene una marca de pintalabios (que brilla de color blanco) al lado de la boca. La cosa va tal que:

Phil: Está mal hecho, no parecen gotas.
Rita: ¿Eh?
Phil: Que parece una corrida.
Yo: Pero le sienta bien.

Ok. ¿Quién se lleva la hostia? Evidentemente, como habrá podido averiguar todo lector que me haya seguido hasta aquí, yo. De forma que tenemos otro parcial de:

Mayoría: 0. Minoría: -1.

Better get a bucket. I’m gonna throw up.

Con lo que la puntuación total de la noche hasta que me entró sueño y decidí que estaba mejor tumbado viendo una película mientras me quedaba sopa es:

Mayoría: 10. Minoría: -1.

No formo parte de la élite de cazadores de mujeres urbanos (sea lo que sea), pero acabé la noche con una puntuación negativa antes de enterarme a qué estábamos jugando.

Pero cualquier otra noche, en cualquier otra circunstancia hubiese acabado igual, así que supongo que en el fondo no estuvo mal del todo.

Is this a piece of your brain?

Para colmo, el chupito de absenta que me tomé (brindando por terminar la única asignatura de 2º que nos queda de una puta vez a mi amiga y a mí) hizo estragos en mi ya maltrechas neuronas y soñé que nos atacaban los imperiales, que un colega mío era Chewbacca y que una amiga mía se enrollaba con Yoda. Una noche completa.

Esto no es una diatriba en contra de nadie ni nada. Es una recopilación de hechos y mi altamente distorsionado punto de vista sobre el asunto. Si alguien tiene algún problema, ahí tiene el canto de la puerta, por mí se la puede machacar un rato.

El que adivine de qué películas/series son las frases de los encabezados de cada apartado se gana una invitación a Gmail. Ánimo, que es fácil (menos la última).