Fuente: El Mundo.

BUENOS AIRES.- Más del 90% del ’software’ de escritorio que se utiliza en ordenadores y computadoras en el ámbito de la Administración pública nacional argentina es ilegal, según lo admitió el director general de Gestión Informática del Ministerio del Interior, Eduardo Thill, que rechazó también la aplicación de una ley que obligue al uso de ’software’ libre en el Estado, como lo impulsan algunas organizaciones no gubernamentales.

Ya es triste que un país en las condiciones en las que está Argentina (que no es para tirar cohetes de alegría) reconozca además que si no se tiene dinero para pagar una licencia de Microsoft Office, se piratea, y que además la cosa esa del Open Office no les termina de gustar.

Me pregunto qué es lo que lleva a los gobernantes (no sólo los argentinos) a encadenarse a unos productos de los cuales tienen una alta dependencia; sabiendo que no van a poder adaptarlos a sus necesidades y que van a estar pendientes de lo que haga una única empresa en lo que concierne a su distribución y condiciones de uso. Un poco de cordura, por favor. Los productos de la administración los pagamos todos.

1 comentario

  1. Francesc (#1) dice:

    Supongo que no estan dispuestos a apostar por algo que conocen poco y que va a contracorriente. O pensando mal (¿acertaré?), que no reciben ningún beneficio (económico) por firmar a favor de una solución libre. Aún así espero que lo intenten al menos con pequeños proyectos, estoy seguro que repetirán ;-)

    Supongo que a políticos y consejeros les pasa también lo que a muchos usuarios de a pie, ves un Windows Do-Everything-In-A-Click Server 2003 con esa interfaz tan bonita donde todo parece tan fácil que cuesta decidir objectivamente. Claro, luego vienen los problemas: que si esto no se puede hacer, que si aquello no estará hasta la próxima versión, que si tienes que romperte las bañas para que lo otro funcione como debería, que tienes que actualizar tu paquete ofimático (léase M$ Office) que te ha costado una fortuna para que se digne a abrir un documento de la última versión, que si no puedes permitirte el ritmo de versiones de todos los programas que usas, etc, etc, etc

    Tampoco digo que el software libre sea la panacea pero en cuanto un programa cumple se mayoría de edad tienes un producto maduro, estable, más barato, que sigue los estándares, que realmente añade las funcionalidades que los usuarios necesitan y sobretodo un producto que no te hace depender de su desarollador.

    Por otra parte los ciudadanos estamos en pleno derecho de exigir que no se tire nuestro dinero y menos ahora que hay una alternativa real.

Comenta

RSS de los comentarios de este artículo.