Hace un tiempo que Lu me invitó a Orkut. Incauto de mÃ, acepté la invitación en plena época de exámenes, allá por Febrero (si alguien quiere una invitación no tiene más que pedirla).
La verdad es que la cosa enganchaba. Al principio entré por aquello de que se entraba por invitación exclusivamente, y ya que me habÃan mandado una y habÃa oÃdo hablar del invento repetidamente los dÃas anteriores decidà probar.
Para los que no tengan una cuenta en ese antro de perdición: el asunto básicamente consiste en rellenar tus datos personales (cuantos más mejor, más completa será tu ficha) y empezar a hacer una lista de tus amigos. Estos a su vez también tendrán su propia lista, que tú puedes ver, y podrás añadir amigos suyos a tu lista. También puedes buscar gente por nombre y apellidos, lo que resulta útil para ver si ese colega del colegio al que le perdiste la pista hace años anda por ahà (a decir verdad es la única utilidad que le veo a Orkut).
También hay una serie de comunidades, que vienen a ser foros de discusión en plan phpBB. Una vista rápida revela que hay aproximadamente 68.000 de esas comunidades. Eso me atreverÃa a decir que es una cantidad mayor que la existente de grupos útiles de Usenet. Claro que también habrÃa que ver cuáles de esas comunidades tienen un tráfico de mensajes diario más o menos razonable; yo creé dos nada más empezar y creo que aún tienen el mensaje de bienvenida ahà abandonado.
Al poco tiempo comenzaron a aparecer esos Pequeños Detalles Malignos ™ que deberÃan estar en letras de neón en alguna parte cerca de la puerta pero que nadie ha visto antes de entrar en el local. El más molesto de todos, la posilidad que tiene cualquier usuario de enviar un mensaje a todos sus amigos, o a sus amigos y a los amigos de sus amigos (o incluso a los miembros de las comunidades de forma individual), de forma instantánea. Esto provoca que yo cada dÃa entre en Orkut para borrar mis mensajes nuevos (sÃ, borrar, porque nadie me manda cosas interesantes por ahà - aunque leo el asunto y miro el remitente antes de cometer una catástrofe, vale), que suelen ser unos 10 o 15.
Luego están los usuarios que te añaden como su fueses su amigo y tú no les conoces de nada. Que me dejes en paz, pesao. Te vuelve a mandar una invitación. Le ignoras. Pasa una semana. Te escribe un amigo suyo: Oye, que me dice Kevin Cristian que no le quieres añadir como colega, ¿pasa algo?. Y asà ad infinitum. Si alguien mira mi ficha en Orkut y ve que tengo 97 colegas añadidos que tampoco se emocione, que seguramente muchos sean de mentira.
Y últimamente están apareciendo los problemas técnicos. Que si el DNS no les funciona (para lo cual dieron de alta también el dominio orcut.com, que redirige al original, aunque hay gente que piensa que ese sitio es una copia para coger tus datos), que si el ASP (¡argh!) casca, etc, etc…
Eso sÃ, para perder el tiempo (ya sea usándolo o escribiendo entradas kilométricas en mi blog) viene de maravilla. ¡Feliz temporada de exámenes para todos!