En Pulp Fiction hay una memorable escena donde John Travolta le dice a Samuel L. Jackson que la mayor diferencia entre Holanda y los EEUU son pequeños detalles. Esos pequeños detalles son los que me han hecho cambiar de mutt a Evolution (de momento en período de pruebas, que ningún gnomero se me emocione).

Lo que más me ha hecho plantearme el cambio es el soporte IMAP del mutt. Es… como diría un profesor que tuve: muy pedestre. Cambiar de la cuenta local a otra cuenta IMAP era una pesadilla. Estoy a favor de teclear comandos en vez de darle a un botón siempre y cuando se tarde menos en teclear que en coger el ratón y pulsar un iconito. Cambiar de una cuenta a otra no era este caso. Punto para Evolution. Además, estaba usando demasiado el fetchmail y trayendo casi todo el correo a casa. Mejor dejarlo donde está y se lee desde aquí, que ahora que tengo cable estas cosas ya no duelen (con módem lo intenté una vez y fue un suplicio).

Otra cosa que no me terminaba de gustar es que mutt es miope. Para él sólo existe un buzón: el que estás leyendo en ese momento. En el resto… psché. Si hay correo nuevo, no dice cuánto hay (sólo pone una ‘N’ indicativa, hay que entrar dentro para ver si hay algo interesante). Eso cuando sabes en qué buzones hay correo nuevo, porque la mayoría de las veces sólo se sabe que hay correo nuevo en X sitios distintos.

Más asuntillos varios: si se entra en una carpeta, se lee algo (no todo) y se sale, esa carpeta pierde la marca de “sin leer”. A la larga, esto termina liando; seguro que no soy el único que se deja las listas de correo a medio mirar para después. Si no me recuerdan que ahí tengo más mail, malamente (como diría Gomaespuma).

En fin, pequeñas cosillas que el Evolution sí me resuelve. Ahora tendré que ver qué problemas nuevos me ofrece mi nuevo cliente de correo :D

3 comentarios

  1. bisho (#1) dice:

    Aunque el evolution es infinitamente mejor para leer, buscar y clasificar correo (yo no puedo vivir sin los vfolders), en mutt se puede conseguir que te diga en qué carpetas hay correo.

    Con el parámetro “mailboxes +tal +cual” monitoriza esos mailfoldes y te dice si tienen algo nuevo.

    Yo tenía para construir “utomáticamente” el parámetro a partir de los contenidos reales del directorio mail:
    mailboxes `cd ~/mail; file * | grep mail | sed -e ’s/:.*//’ | while read fich; do echo -n ” +$fich “; done`

    Lo que no se es si si sales sin leer todo el correo de una carpeta, sigue indicándotela como pendiente de leer. Eso no lo recuerdo.

  2. RinzeWind (#2) dice:

    Lo de los mailboxes ya lo sabía. Yo lo tenía un poco más elaborado y cogía las carpetas que aparecían en el procmail (con excepciones):

    mailboxes `cat $HOME/.procmailrc | grep -v ^$ | grep -v \# | grep -v : | grep -v \* | grep -v \{ | grep -v \} | grep -v \| | grep -v \! | sed ’s/\t//g’ | grep -v = | grep -v clasificar | sort | uniq | while read a; do echo -n “~/mail/$a “; done`

    El problema es que para ver en qué carpetas tienes correo tienes que salir de la que estás leyendo. Otra opción es pulsar el . y te aparecen las primeras en las que hay correo (hasta que se termine la pantalla, que sólo es una línea de texto), y no es demasiado cómodo.

  3. OleMoudi (#3) dice:

    “y ahora nos adentramos en la zona salvaje” xDDDDD

    Bueno a mi me sacas mucha ventaja como para que algo de lo que yo diga te resulte útil de verdad, pero si por cualquier razón le tienes ojeriza al Gnome o al Ximian, el Mozilla Mail lo uso yo y funciona niquelado con esas cosas que comentas.

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