Las penas del Agente Smith

9/4/2004

Hana-Bi

Archivado en: Cine — Perpetrado por RinzeWind a las 1:07 pm

Para entrar en un nuevo género de cine hay que hacerlo con calma; la mayoría de las veces a trompicones y con cuidado al escoger, no sea que veamos la peor película del género nada más empezar y se nos quiten las ganas de seguir.

No es que el cine japonés sea un género en sí mismo, pero sí representa una forma completamente distinta de hacer películas. Empecé a verlo gracias a Gonzalo, un amigo de la universidad, que me habló de un director llamado Takashi Miike y sus maravillosas películas, sobre todo Ichi the Killer. No voy a comentar nada de este director. El que quiera ver una de sus películas, que las vea (que conste que a mí me gustan y estoy esperando a ver Zebraman con ganas). Declino toda responsabilidad sobre vuestra salud mental después del visionado.

En fin, Miike fue el principio. Y luego vino Kitano. Últimamente me encuentro con mucha gente que ha visto Zatoichi y les ha gustado. A mí también me gustó mucho, pero Hana-Bi está a otro nivel.

Un policía (el propio Kitano -Beat Takeshi-), cuya hija murió a los 4 años y cuya mujer está gravemente enferma de leucemia se queda más solo aún cuando la única compañía que le queda, su compañero Horibe, es gravemente herido y queda inválido. Éste intenta suicidarse, y al no conseguirlo comienza a dedicarse a la pintura como única vía de escape. Mientras tanto, Kitano debe resolver sus deudas con la Yakuza mientras pasa junto a su mujer sus últimos días.

Ese es básicamente el argumento de la película, destripando lo menos posible. Sobre todo decir que es una película tranquila: cuenta las cosas despacio, como Kitano acostumbra a hacer. Que sea tranquila no significa que sea un bodrio infumable perpetrado por una pijo-directora a la que no deberían dejar volver a acercarse a una cámara en su vida.

Como nota curiosa, los dibujos que hace Horibe son los que realizó Kitano después de un accidente de motocicleta que casi le cuesta la vida (allá por 1994).

En fin, que si alguien quiere iniciarse en el cine hecho en Japón creo que esta es una buena película para ir viendo cómo va el ritmo. Despacito y con buena letra.

2 Comentarios

  1. Oye, tío, acostumbro a respetar las opiniones ajenas, pero es que no veo opinión. Metes caña a una película, a mi juicio, bastante buena -matices aparte-, y bastante relacionada con el cine japonés, con el buen cine japonés del que tanto alardeas saber. Porque no hace falta ser japo para hacer ese cine descriptivo, deliberadamente lento, como hacía Melville con esa jodida joya que es Le samourai (El silencio de un hombre) o como hizo después Jarmusch. Pija? Vale. Directora? Evidente. Bodrio infumable? Me lo explique, si us plau. Igual es que tienes que volver a verla.
    Ah, acabo de comprar Hana-Bi. Vi Zatoichi y me pareció la polla. Espero que lo de Lost in translation, sólo sea un error. En fin, saludos.

    Comentario por Sophia — 29/4/2004 @ 9:06 pm

  2. Sí, Lost in Translation es un error. Del cine contemporáneo. Ahí estoy plenamente de acuerdo contigo.

    Ver esa película fue como pasarme hora y media mirando a la pared. Cuando se terminó dije: “Pues vale”, y a otra cosa.

    No puedo darte una explicación racional y argumentada sobre mi opinión sobre esa película. Es la impresión que me dio (y prometo que intenté verla una segunda vez, pero fue superior a mis fuerzas) y no explicación más allá de eso.

    Por otra parte, me alegro de que te gustase Zatoichi.

    Comentario por RinzeWind — 29/4/2004 @ 9:53 pm

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